#CincuentaSombrasDePetro
Por Daniel Samper Ospina
Por convulsiva que resulte cualquier semana de cualquier mes de cualquier año, hay que reconocerle un mérito a Colombia: aquí es imposible aburrirse. Esta semana, por ejemplo, tuvimos un reality de acción protagonizado por Abelardo y una novela erótica con Petro en el reparto: de contratos, según la denunciante.
El showde Abelardo inició con una emisión especial desde Pereira, donde el presidentherian entregó una gigantesca llave de cartón a un damnificado y luego le exigió una sonrisa al alcalde de Dosquebradas («Una sonrisita, alcalde, está muy serio, hermano»). Acto seguido, la producción se trasladó a Cali, donde, acompañado por el sonriente y pasivo alcalde Eder, convirtió la demolición de un edificio en un espectáculo televisivo: el demolishow.
Emocionado, tomó el radio, miró a las cámaras y ordenó:
—Operario, ¿me copia? ¡Que inicie la demolición! Pero después de comerciales…
El presidente presentador después dejó en alto el rating con un nuevo capítulo de la serie Bienvenidos a la Patria Milagro, grabado en Bogotá, en el que atrapó a un bandido en la madrugada y ordenó peluquearlo:
—¿Vas a tirar línea, payaso?... Bien motiladito te vamos a dejá, oíste…
En esta versión criolla de COPS, el primer barbero de la nación demostró que en el plan de recortes que se viene se podrían incluir los mechones del caco bogotano, y de paso la Rama Judicial en su totalidad: con lo que nos ahorraríamos en jueces de garantías alcanzaría para entregar llaves de cartón por todo el país. De ese modo, además, podría dedicarse a grabar sus programas con be larga, en lugar de gravar productos de consumo diario con su reforma tributaria: porque después de prometer en campaña siete veces que no subiría impuestos, esta semana ofreció un golpe de coherencia con la propuesta de subir el IVA a muchos alimentos.
—¡Iva Cristo Rey! —gritaban los ciudadanos en las redes.
Pobre la clase media: bien motiladita la va dejá…
Pero el verdadero éxito de audiencia de esta semana no fue un reality de Abelardo, sino una producción para adultos protagonizada, aparentemente, por el expresidente Berto, señalado por una mujer de cambiar favores sexuales por contratos. Según la denunciante, Berto la cortejaba desde cuentas de WhatsApp y de Facebook en las que se camuflaba con nombres de intelectuales de su admiración, como Michel Foucault y Mihail Bukharin: ¿existe otro seductor que pretenda conquistar mujeres con el nombre de un bolchevique asesinado por Stalin? ¿Cuáles nombres falsos faltan por salir a la luz pública? ¿Hegel Gustavo?
LÉANLA ACA:
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