Francia tiene salud pública gratuita, educación pública gratuita, una semana laboral reducida de 35 horas, planes sociales para los desempleados, leyes de control de alquileres, jardín infantil gratuito y posnatal prolongado, pensiones de reparto, subsidios para la industria, el transporte, empresas energéticas nacionalizadas, regulaciones e impuestos sobre el carbón, así como estrictas leyes de protección ambiental. La cuota del Estado alcanza el 57,5 %. Francia debería ser el país de ensueño de la izquierda y, sin embargo, salen a la calle y prenden fuego a TODO. Los zurdos son insaciables. La ideología de izquierda conduce al caos y a sociedades absolutamente disfuncionales.