Pabel, un buen alcalde, ama su ciudad: honesto, cercano y trabajador. Mejora el transporte, cuida el Centro Histórico, crea parques, apoya la cultura y escucha a los barrios. Gobierna para todos, sin corrupción, dejando un Quito ordenado, seguro, orgulloso, con unidad y futuro.
AAAHH PERO CON RAZÓN! Ahora se entiende por qué el Gobierno activó a sus payasos en la Asamblea, denunciologos fracasos y sus periodistas de alquiler. Estos son los datos más actualizados de cuatro encuestadoras diferentes. Pabel sigue arriba con mucha ventaja sobre el resto. Je!