No se puede hacer frente a la inmigración masiva sin hacer frente al modelo productivo.
Es la patronal la que pide mano de obra barata, como ocurrió en Italia. Meloni tenía sobre la mesa un millón de inmigrantes no europeos y, según parece, consiguió reducir la cifra a la mitad, pero siguen siendo cientos de miles de no europeos por la única razón de que son más baratos.
Mientras España siga siendo un país de servicios, estaremos en un círculo vicioso.
Necesitamos reindustrializar España, volver a la soberanía de 1975 y mejorar la producción para necesitar, al menos, 1/8 parte menos de la población actual.
Lo que se puede hacer con 50 millones y 3-4 de parados, se puede hacer con 45 y casi pleno empleo.
Y esto solo para empezar.