🚨🚨Estoy en un órgano de apelación, que resuelve los recursos contra sentencias dictadas en primera instancia.
Me apena que todas las que revoco, vayan a determinar la dimisión de los compañeros que las dictaron. Me reconforta, eso sí, que al menos por ahora, no van a ser fusilados al amanecer.
La Sala Segunda del Tribunal Supremo, la de la puerta de atrás, corregida una vez más. Hoy, a propósito de la amnistía.
Cualquier otro servidor público, después de semejante sucesión de rectificaciones, ya habría presentado su dimisión. Si no por incompetencia, al menos por dignidad.
Pero abunda la soberbia y escasea el sentido del honor.