Los gigantes de la IA coinciden en algo impensado: frenar el ritmo de desarrollo de sus modelos más avanzados por temores de seguridad.
Dario Amodei (Anthropic) publicó el ensayo "We Must Pace the Frontier", advirtiendo que la IA avanza más rápido que los mecanismos para controlarla. No propone detenerla del todo, sino bajar la velocidad, permitir evaluadores independientes y buscar acuerdos internacionales para limitar usos peligrosos.
La iniciativa fue respaldada por Sam Altman (OpenAI), Elon Musk (xAI) y Demis Hassabis (Google DeepMind). La carrera ya no solo se mide por quién llega primero, sino por quién demuestra que sus sistemas son seguros.