En una emotiva ceremonia llevada a cabo este martes 29/9, en nuestro Campus Universitario, el rector de la UCC, P. Lic. Andrés Aguerre S.J., entregó el diploma y la medalla del doctorado honoris causa a la Dra. María José Aranguren Querejeta, reconocida experta en el área de competitividad y estrategia territorial, clústeres y redes, en análisis y evaluación de políticas públicas.
Se trata de una profesional laureada en las ciencias económicas y empresariales en la
@deusto, universidad jesuita vasca de la que actualmente es vicerrectora, con un brillante desempeño en la docencia, en la investigación, en el liderazgo de proyectos como directora General de
@orkestra (Instituto Vasco de Competitividad) entre 2013 y 2025, con la publicación de numerosos libros y artículos en revistas especializadas y de alto impacto, en una actuación profesional que se ha destacado, a lo largo de los años, por el compromiso social de profunda humanidad y de valores ignacianos.
La ceremonia, que se concretó en el Espacio Osvaldo Pol, contó con la presencia de las autoridades académicas de nuestra Universidad, de ministros del
@gobdecordoba, y del rector de la
@deusto, P. Dr. Juan José Etxeberria Sagastume S.J., entre otros invitados especiales.
Marcelo Jaluf, el decano de nuestra Facultad de Ciencias Económicas y de Administración que propuso la distinción de la Dra. Aranguren Querejeta en el marco del 70º aniversario de nuestra Universidad, tuvo a su cargo la "laudatio" en la que expuso y exaltó los méritos académicos, científicos, sociales y humanos de la homenajeada.
Tras enumerar los logros académicos de la flamante doctora honoris causa de la UCC, Jaluf agregó: "Estos antecedentes serían suficientes para fundamentar una distinción académica (...). Pero hay algo más profundo en su trayectoria que una sucesión, por notable que sea, de cargos, publicaciones y reconocimientos: me refiero a una determinada manera de entender el conocimiento y, particularmente, una determinada manera de entender la Universidad. Buena parte de su obra académica se ha construido alrededor de una pregunta que resulta muy actual: ¿cómo puede el conocimiento contribuir efectivamente al desarrollo de un territorio y al bienestar de las personas que lo habitan?"
Luego, se dio lectura de la Resolución Rectoral que concedió el doctorado, y nuestro Rector le entregó a Dra. Aranguren Querejeta el diploma y la medalla que acreditan el título honorífico. Acto seguido, la distinguida compartió su conferencia magistral titulada "Ciencia, conciencia y compromiso territorial: investigación transformadora al servicio del bienestar inclusivo".
En uno de los párrafos más emotivos de su exposición, dijo: "Al mirar mi trayectoria y al recibir este reconocimiento, que acojo con profunda emoción, siento que lo verdaderamente valioso no está en la acumulación de publicaciones indexadas de mi currículum o en el número de citas bibliográficas; lo valioso está en lo que haya podido contribuir a sembrar una cultura de transformación social que ayude a mejorar la calidad de vida de las personas y, como decía el beato Hermano Garate S.J., quien trabajó durante 41 años en la portería de nuestra Universidad de
@deusto y dejó una gran huella en ella, 'yo hago buenamente lo que puedo, el resto lo hace el Señor que todo lo puede'. Por ello, como compromiso a futuro, mi horizonte no está en los resultados inmediatos de mi trabajo sino en el legado que podamos dejar a las nuevas generaciones. Siento que debemos acompañar a las nuevas generaciones en su propia búsqueda del sentido de vida, abriendo el horizonte para que puedan sentirse llamados a ser agentes de cambio y personas comprometidas con la justicia social. Debemos suscitar en ellos esa inquietud, ese inconformismo saludable frente a un mundo que se conforma con la injusticia, capacitándolos para pensar de manera crítica, debatir con rigor, distinguir con prudencia y actuar con valentía en la construcción del bien común".
Por último, nuestro Rector dirigió unas palabras a la Dra. Aranguren Querejeta y a todos los presentes, palabras en las que reconoció la trayectoria profesional, pero, sobre todo profundamente humana, en un ámbito donde no abundan estos valores. Recordó la frase-enseñanza de San Ignacio de Loyola "el amor ha de ponerse más en las obras que en las palabras", y dijo que en trabajo "territorial" de la Dra. Aranguren esa enseñanza se reconoce con claridad.
Por último, el padre Andrés Aguerre S.J., apeló al consejo que escribió alguna vez el fallecido padre Peter Kolvenbach S.J., quien fue superior General de la
@JesuitasGlobal, y que nuestro Rector siempre comparte con nuestros graduados/as: que nunca tomen una decisión sin considerar cómo impactará en las personas más vulnerables. Y aseguró que esa consideración de profunda sensibilidad social ha distinguido la trayectoria de vida y académica de la Dra. Aranguren Querejeta.
Compartimos algunas imágenes del acto académico⬇️