Parece que el plan de muchos está claro:
Hacer parecer a los médicos como unos clasistas solo preocupados por ganar dinero.
Que le pregunten a mis pacientes como soy, lo que piensan de mí y lo que piensan de ellos.
El camino se hace andando, en este caso, viendo y ayudando a los pacientes.
No en despachos alejados de la realidad y cobrando sueldos infladísimos.
Trabajar por ganar dinero no es un delito.
La hipocresía y el cinismo en su máxima expresión.