A Irán había que frenarlo no por Israel, sino por el bien del mundo entero. No podés permitir que el régimen exportador de terrorismo más diabólico, cancerígeno y totalitario del planeta se blinde con impunidad nuclear. Ser la potencia del mundo, además de sus beneficios, tiene sus obligaciones. Después se pueden discutir las formas de hacerlo, así como también el resto de medidas de gobierno. Pero para mí este punto es no negociable, haya costado lo que haya costado.