Estoy consternado con la tragedia de los trenes de Toledo.
Parece que varias fuentes confirman el fallecimiento de mi querida amiga Fátima Báñez que viajaba en el primer vagón del Iryo.
Escribo esto con enorme tristeza. Fátima era una mujer de increíble vitalidad y energía, lista como nadie, pragmática, con mucho sentido del humor, cariñosa, luchadora, nada sectaria y con enorme sensibilidad por las cuestiones sociales.
He conocido a mucha gente en política. Si tuviera que decir de alguien que estaba en política por las razones correctas, esa era Fátima.
Nos conocimos en la negociación de gobierno. Nos emparejaron para negociar las políticas sociales. Nos hicimos amigos inmediatamente y logramos muchas cosas. De aquél acuerdo, la medida social implementada más importante fue la primera gran extensión de permisos de paternidad que fue posible gracias a su empeño y compromiso.
Desde entonces no hemos parado de hacer cosas juntos. La más relevante para mi y los investigadores de EsadeEcPol fue su apoyo instrumental desde CEOE a nuestra investigación experimental de tutorías de matemáticas para niños vulnerables.
Como Ministra de trabajo tuvo que lidiar con un panorama muy difícil y junto con su querido Juan Pablo Riesgo pusieron en marcha reformas difíciles que facilitaron la recuperación del empleo.
Se va demasiado pronto una mujer excepcional. Echaremos mucho de menos a personas como ella en política. Y en lo personal, la recordaré siempre con un enorme cariño. Todos mis pensamientos están con su familia y sus hijos de los que hablaba siempre con tanta alegría y orgullo. Todo mi cariño también para todas las víctimas de esta horrible tragedia.