Vamos explicando de 5 en 5….
El Gobierno presentó su proyecto de “rescate económico”. Pero más allá del nombre, la pregunta es: ¿a quién le cobrarían más, a quién le cobrarían menos y qué tendría que recortar el Estado?
Vamos por partes. Esto todavía no está aprobado.
1. Si usted es empleado, podría recibir menos plata por el mismo sueldo.
Hoy le descuentan el 4% para salud. El proyecto propone que desde 2027 ese descuento aumente para quienes cotizan sobre más de dos salarios mínimos.
Entonces, desde los dos y hasta cuatro mínimos, pasaría del 4% al 5,5%. Es decir: por cada millón de pesos sobre el que aporta, hoy le descuentan $40.000 con el proyecto serían $55.000. Son $15.000 más.
El porcentaje seguiría aumentando según el ingreso: 6%, 6,5%, 7%, 7,5%, hasta llegar al 8% para quienes cotizan sobre más de veinte y hasta veinticinco mínimos.
Quienes cotizan hasta dos mínimos seguirían en el 4%.
La consecuencia es esta: sin que le bajen el sueldo, podría recibir menos dinero porque le descontarían más para salud.
2. Si trabaja por prestación de servicios, podría pagar más por salud desde 2027.
Hoy paga el 12,5% sobre el valor por el que cotiza, que normalmente corresponde al 40% de sus honorarios mensuales sin IVA.
El proyecto propone cobrar sobre ese valor: 12,5% hasta dos salarios mínimos; 13% por más de dos y hasta cuatro; 13,5% por más de cuatro y hasta cinco; 14% por más de cinco y hasta diez; 14,5% por más de diez y hasta quince; 15% por más de quince y hasta veinte; y 15,5% por más de veinte y hasta veinticinco.
Es decir, quienes cotizan sobre más de dos mínimos pagarían más salud por el mismo contrato, si se aprueba la propuesta.
3. Si tiene empleados, contratar también podría costarle más.
Hoy, los empleadores que cumplen los requisitos pueden estar exonerados de pagar salud, SENA e ICBF por trabajadores que ganan menos de diez salarios mínimos.
El proyecto reduciría esa exoneración completa a trabajadores que ganen hasta dos mínimos.
Por quienes ganen más de dos y hasta tres, el empleador pagaría 6% entre salud, SENA e ICBF. Por encima de tres mínimos, no aplicaría esa exoneración. Es decir no hay beneficio, se tiene que pagar completo.
Ese dinero lo paga el empleador, aparte de lo que le descuentan al trabajador.
Hay una excepción expresa para personas naturales que empleen entre dos y cinco trabajadores. No es una excepción automática para cualquier empresa pequeña. Es para personas naturales que contratan.
4. A las empresas les bajarían la tarifa general de renta.
Hoy es del 35%. El proyecto propone 33% en 2027 y 31% desde 2028.
Una cuenta sencilla: si una empresa tiene $100 millones sobre los que debe calcular renta, con esas tarifas serían $35 millones, $33 millones o $31 millones, respectivamente, antes de otros ajustes aplicables.
No se cobra ese porcentaje sobre todas las ventas, sino sobre la renta gravable: el resultado de depurar sus ingresos según las reglas tributarias.
Por eso hay que mirar ambas cuentas: una empresa podría pagar menos renta, pero asumir más aportes por sus empleados.
5. Para las personas, el impuesto de renta podría aumentar por dos caminos.
El primero: el proyecto empezaría a cobrar desde un nivel menor de ingreso gravable.
Por ejemplo: si usted suma lo que ganó en el año, resta los aportes y beneficios que permite la ley y le quedan $40 millones, hoy no pagaría impuesto por esa cantidad.
Con el proyecto, sí: aproximadamente $206.000 al año. Este ejemplo usa valores de 2026 como referencia; habría que esperar los valores de 2027.
Eso no significa que todas las personas pagarían más ni que se pueda dar una cifra única por sueldo: hay que revisar los ingresos y las deducciones de cada una.
El segundo: permitiría restar menos beneficios antes de calcular el impuesto.
Dicho de forma sencilla: si le permiten descontar menos cosas, queda más dinero sobre el que se calcula el impuesto que debe pagar.