Vaca Muerta sigue explicando el superávit: la energía aporta el 53,8% del saldo de septiembre, mientras la caída de las importaciones refleja una industria que no arranca
En septiembre de 2026 la balanza comercial dejó un superávit de USD 2.976 millones (USD 21.198 millones en el año).
Este mes, el salto del superávit se explica tanto por precios como por cantidades. Las exportaciones crecieron interanualmente 23,5%: los precios subieron 16,4% y las cantidades, 6,1%. Las importaciones, en cambio, bajaron interanualmente 1,8%: los precios subieron 10,4%, pero las cantidades se derrumbaron 11,2%.
Detrás del saldo, la energía es la que más empuja. Las exportaciones de Combustibles y Energía crecieron 89,1% frente a septiembre de 2025 (petróleo crudo de Vaca Muerta) y, netas de las importaciones de combustibles, explican por sí solas el 53,8% del superávit del mes (y el 44,5% en el acumulado del año).
Del lado de las importaciones se ve una industria frenada: lo que se necesita para producir e invertir se sigue contrayendo. En cantidades, Bienes de Capital y Piezas y Accesorios caen interanualmente 16,6% y 11,0%, respectivamente.
Como los precios de lo que exportamos subieron más que los de lo que importamos, los términos del intercambio mejoraron interanualmente 5,4%. Según el INDEC, esa mejora de precios relativos implicó una ganancia de USD 468 millones en el mes y de USD 2.092 millones en el año: una ganancia que responde al contexto internacional, no a más producción.